Desde la pandemia, hemos ido avanzando cada vez más rápido, en descubrimientos asombrosos en tecnología y ciencia. Desde la inteligencia artificial, que ha sido toda una revolución, pasando por el descubrimiento de nuevos materiales y aleaciones, o el último gran proyecto de la NASA, en la que cuatro aventureros convivirán a lo Gran Hermano, simulando ser una colonia situada en Marte.
Una científica Kelly Haston con experiencia en la construcción de modelos de enfermedades humanas, el oficial médico de emergencias Nathan Jones, la microbióloga de la marina de USA Anca Selariu y el ingeniero estructural Ross Brockwell.
Estos cuatro voluntarios permanecerán más de un año encerrados en un recinto impreso en 3D, que simulará las condiciones de hábitat marcianas, para estudiar el rendimiento y salud de la tripulación.
Aunque están carentes de ingravidez, sí que les van a llevar al límite ya que tendrán que desenvolverse en condiciones adversas simulando fallos en las comunicaciones, falta de recursos, errores o averías en los equipos y cualquier otra condición de estrés que pudiera suceder, así que tendrán que apañárselas como buenamente puedan durante todo este año ya que saldrán en 19 de Julio de 2024.

No sé si la NASA tiene pensado en algún momento hacer algún tipo de conexión, pero si lo hicieran estaría genial poder verles. Les han permitido llevarse una serie de libros para poder entretenerse y entre ellos han elegido uno llamado Blind Descent: The Quest to Discover the Deepest Cave on Earth
Este libro, elegido con acierto, narra descensos a las profundidades de la tierra en un relato claustrofóbico, lo que les permitirá encontrar similitudes con sus propias experiencias. Por si te lo preguntas, está en español en Amazon por si quieres echarle un ojo.
Entre las tareas diarias que tienen pendiente de hacer estos conejillos de indias, están el ejercicio, paseos marcianos, labores agrarias, higiene personal, misiones, robótica, etc. Al recinto, la verdad que no le falta detalle, ya que cuenta con cuatro pequeños dormitorios, una sala de estar común, una enfermería, una sala para cultivos y en el exterior, una simulación de terreno marciano, para sus paseos matutinos en los amaneceres del planeta rojo.



Desde luego, el running sería mucho más divertido hacerlo por una superficie rojiza abrupta, en vez de en el duro y frío asfalto de la carretera. Se desconoce si también contarán con temperaturas extremas, pero si necesitan un entrenamiento más realista se pueden venir al sur de España a las 16:00 de la tarde en agosto, que debe ser de lo más parecido al entrenamiento marciano.


El futuro ya está aquí … O también estuvo antes ?
Magnífica noticia . Gracias por compartirla y narrarla .